jueves, febrero 22, 2007

Perdido en uno mismo; para encontrar el final.

Sólo caminó en aquella costanera
la última tarde estival,
sin pensar que en la próxima primavera
ya no sería el mismo ser normal.

El viento era apacible
y jugaba con sus cabellos de ya claro color,
susurrándole al oído que el invencible
volvería a cobrar su honor.

La soledad y el tiempo malgastado
corrompieron la vida misma,
que de vida ya ni hubiésemos hablado
porque su deuda sería carísima.

¡En el fin del mundo se queda!
abandonado y triste de recuerdos,
que encajonados revive en desesperada
realidad irreal,
chiste de cuerdos.

Sus seres queridos ahora rememoran
su vida como la de antes,
¡Que bellos días aquellos de antes!
en el que sí eran quienes eran.

Pero mañana acaba todo
teniendo las horas contadas,
el invencible lo quiere cobrar a su modo
mientras deja ésta,
vida ingrata y desbocada.




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Al que comenzó todo esto.
Y a quien le debo el milagro de respirar estos aires.
Antes del tiempo, y después de él... mientras los segundos cuentan.

1 comentario:

Anónimo dijo...

exelente
ta muy weno tu blog
me lo lei completo ;)
ya te agrege a mis Blog/Favorites
saludos jp
Pasate por mi blog
/aroundtheend ;)