domingo, marzo 18, 2007

Abnea mental

No sé en que momento las cosas pueden cambiar de rumbo. Pueden ser milagros o maldiciones a la vez. No sé en que momento las visiones de cada uno varían de manera radical, para sentir cosas que antes jamás uno sentía, para decir cosas que antes uno no decía, o para vivir cosas que uno antes no vivía.
Los cambios son parte del diario vivir. Pero cuesta asumir de repente que es uno el protagonista. Como que todo pasa a ser parte de una película que puede ser buena o mala según en que butaca te encuentres sentado. O si es que pagaste los boletos para verla.
Una vez pensé que todo el mundo actuaba para mí, pero que a su vez yo actúo para el resto. ¿Que pasa si todo es irreal o inactivo mientras no lo veo, pero éste se activa o se vuelve realidad mientras estoy ahí?. ¿Que pasa si todo esto es un montaje televisivo o un gran teatro, en el que entes extraños pueden ver mi actuar?. ¿Saber mis sentimientos?. ¿O conocer todo, pero absolutamente todo sobre mí?.

Hay una película sobre eso. Y no creo que se aleje mucho de la realidad.
A veces me siento cobarde viviendo en este mundo que siento que no es para mí. Me siento sobrepasado quizás por el mismo miedo a continuar adelante, o simplemente a despertar mañana por la mañana. O por el miedo a tomar decisiones.

Ja. Mañana todo esto parecerá estúpido y hasta patético.

Aún así prefiero pensar en tus ojos, y hasta tratar de dormir en ellos. Es lo único que en estos momentos me hace ser feliz, respirar, y poner punto final a estas letras.

No hay comentarios.: